En el año 622 de nuestra era, tras casi doce años de hostigamiento, boicot económico y amenazas directas contra su vida en La Meca, Mahoma emigró junto a sus primeros seguidores a la ciudad de Yathrib, que más tarde sería conocida como Medina. Ese viaje —la Hégira, del árabe al-Hijra— no fue una huida improvisada: fue el resultado de dos fuerzas que confluyeron al mismo tiempo, la presión cada vez mayor de los líderes de La Meca y la invitación formal de los habitantes de Yathrib para que mediara en sus disputas tribales.
¿Por qué se opusieron los líderes de La Meca al mensaje de Mahoma?
El rechazo de los notables de La Meca no era solo un desacuerdo doctrinal: tenía raíces económicas y sociales muy concretas. La Kaaba era entonces el centro de peregrinación politeísta de las tribus árabes, lo que convertía a La Meca en un próspero destino comercial y religioso. Varias familias adineradas de Quraysh, entre ellas el clan de Banu Umayya, se beneficiaban directamente de ese sistema.
El mensaje monoteísta de Mahoma —que declaraba falsa la adoración de ídolos— ponía en jaque ese entramado económico y social. A esto se sumaba su llamado a la igualdad, incluida la igualdad entre esclavos y hombres libres, entre pobres y ricos, algo que chocaba de frente con la jerarquía tribal vigente en la ciudad. Por eso historiadores como W. Montgomery Watt insisten en que la oposición a Mahoma no debe leerse únicamente como un conflicto religioso, sino también como la reacción de una élite que veía amenazados su poder social y sus intereses económicos.
¿Qué presiones sufrieron Mahoma y sus primeros seguidores en La Meca?
El hostigamiento contra los primeros musulmanes se fue intensificando con los años:
- Persecución de los seguidores más vulnerables: un esclavo como Bilal ibn Rabah, o Sumayyah bint Khabbat —considerada por las fuentes islámicas la primera mártir de la historia del islam— sufrieron tortura directa.
- Emigración a Abisinia (615 d.C.): antes de la Hégira principal, un grupo de musulmanes buscó refugio en el reino de Abisinia (la actual Etiopía) para escapar de la persecución; el rey cristiano de aquel reino les dio protección.
- Boicot a Banu Hashim (hacia 616-619 d.C.): Quraysh impuso un boicot económico y social colectivo al propio clan de Mahoma, Banu Hashim, que quedó confinado durante años en un desfiladero llamado Shi’b Abi Talib, padeciendo escasez de alimentos.
- El “Año de la Tristeza” (619 d.C.): en ese mismo periodo murieron Abu Talib, el tío que lo había protegido, y Jadiya, su esposa y principal apoyo; sin estos dos aliados clave, Mahoma quedó más expuesto que nunca.
- Un complot para asesinarlo: según los relatos históricos, en vísperas de la Hégira los líderes de Quraysh planearon atacar juntos la casa de Mahoma con un representante de cada tribu, de modo que la responsabilidad del asesinato quedara repartida entre todos los clanes y Banu Hashim no pudiera vengarse de uno solo.
¿Por qué invitó el pueblo de Yathrib a Mahoma a emigrar?
Mientras tanto, en Yathrib, dos grandes tribus árabes —Aws y Jazray— llevaban años enfrentadas en sangrientas guerras internas. A esto se sumaba la comunidad judía de la ciudad, que también formaba parte central de su tejido social. Los líderes de Yathrib buscaban un árbitro neutral, ajeno a ambas tribus, capaz de poner fin a esas disputas.
Algunos habitantes de Yathrib que habían conocido el mensaje de Mahoma durante la peregrinación anual a La Meca se comprometieron con él en dos etapas, en un lugar llamado Aqaba: primero en el año 621 (el “primer pacto de Aqaba”) y después en el 622 (el “segundo pacto de Aqaba”), cuando setenta personas de Yathrib le prometieron formalmente protección a él y a sus seguidores si se trasladaba a su ciudad. Ese pacto abrió el camino concreto hacia la Hégira.
El viaje de la Hégira y el origen del calendario islámico
Antes de partir él mismo, Mahoma fue enviando a la mayoría de sus compañeros hacia Yathrib de forma gradual y discreta. Él, junto con su amigo más cercano, Abu Bakr, huyó de La Meca la misma noche en que se ejecutaría el complot para asesinarlo. Según el relato más conocido, ambos se escondieron primero durante tres días en la cueva de Zaur, cerca de La Meca, para despistar a quienes los perseguían, antes de tomar la ruta principal hacia Yathrib.
Cuando Mahoma llegó a la ciudad, esta pasó a llamarse en su honor “Madinat al-Nabi” (la ciudad del Profeta), nombre que con el tiempo se abrevió a Medina. Ese mismo episodio, en el año 622, marcó el inicio del calendario islámico o Hégira —no el nacimiento ni la muerte de Mahoma, sino el momento en que él y la naciente comunidad musulmana pudieron, por primera vez, vivir con libertad y seguridad.
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Esta emigración no fue solo un punto de inflexión geográfico: marcó el comienzo de un capítulo completamente nuevo en la vida de Mahoma y en la formación de la primera comunidad musulmana. Para conocer el relato completo de su vida —desde la infancia hasta su muerte, con línea de tiempo y glosario incluidos— visita la página del Profeta del Islam en Noorjoo. Y si buscas una versión más sencilla, pensada para niños, lee la historia de la vida de Mahoma para niños en la revista de Noorjoo.
Fuentes
- Ibn Hisham (basado en el relato de Ibn Ishaq), As-Sira an-Nabawiyya (La biografía del Profeta)
- Martin Lings, Muhammad: His Life Based on the Earliest Sources
- W. Montgomery Watt, Muhammad: Prophet and Statesman
- Encyclopaedia of Islam, Brill