La ruta que siguió el profeta Mahoma de La Meca a Yatrib (la actual Medina) no fue, como muchos imaginan, una línea recta hacia el norte. Para despistar a quienes los perseguían desde la tribu Quraysh, Mahoma y su compañero Abu Bakr caminaron primero hacia el sur y luego tomaron un desvío largo e inusual — un viaje que duró entre ocho y nueve días.
- La Meca
Punto de partida
Salida nocturna de la casa para escapar de un complot de asesinato.
Tres días escondidos
Eligieron a propósito la dirección contraria para despistar a sus perseguidores.
Lejos del camino de las caravanas
Un trayecto indirecto e inesperado, guiado por Abdullah ibn Uraiqit.
Parada a mitad de camino
Un encuentro con una familia local dejó una de las primeras descripciones físicas registradas de Mahoma.
La primera mezquita del islam
Varios días de descanso y la construcción de la mezquita de Quba.
Fin del viaje
Llegada oficial: la ciudad fue rebautizada en su honor como “Medina del Profeta”.
El punto de partida: La Meca, en la actual Arabia Saudita
La Meca, la ciudad donde comienza este viaje, se encuentra hoy en el oeste de Arabia Saudita, en la región conocida como Hiyaz. En tiempos de Mahoma era un importante centro comercial y de peregrinación de Arabia: allí se alzaba la Kaaba, que entonces albergaba los ídolos de las tribus árabes y atraía cada año a peregrinos de toda la península.
La primera parada: la cueva de Zaur
La noche en que salieron de La Meca, en lugar de dirigirse directamente hacia Yatrib —que queda al norte—, Mahoma y Abu Bakr se refugiaron en la cueva de Zaur, en una montaña al sur de la ciudad. Permanecieron allí tres días, hasta que la búsqueda de Quraysh perdió intensidad. Según los relatos históricos más conocidos, los perseguidores llegaron incluso hasta la boca de la cueva, pero se marcharon sin advertir su presencia.
La ruta real: por la costa, no por el camino habitual de las caravanas
Para este viaje, Mahoma contrató a un guía profesional del desierto, Abdullah ibn Uraiqit, que todavía no se había convertido al islam pero conocía a la perfección las rutas menos transitadas. La elección muestra que, para un trayecto tan decisivo, Mahoma buscó la mejor opción práctica disponible, sin limitarse a los vínculos de su propia comunidad religiosa.
En vez de tomar el camino habitual de las caravanas, que iba directo hacia el norte, la ruta real de la Hégira se desvió primero hacia el oeste, acercándose a la costa del mar Rojo (cerca de un punto llamado Qudayd, en el mapa actual de Arabia Saudita), y desde allí avanzó en zigzag hacia el norte y hacia Yatrib — justo lo contrario de lo que esperaban los perseguidores.
Una parada en el camino: la tienda de Umm Ma’bad
Según un relato muy conocido de la biografía tradicional de Mahoma, a mitad de camino la pequeña caravana pasó junto a la tienda de una mujer llamada Umm Ma’bad, que vendía comida y leche a los viajeros junto al camino. Ese día su rebaño apenas daba leche, pero, según la tradición, Mahoma oró y pasó la mano sobre la ubre de una de las cabras, y logró dar de beber a todos sus acompañantes. Más tarde, Umm Ma’bad describió con detalle a su marido el aspecto y el comportamiento de Mahoma —un relato que las fuentes de la sira conservan como una de las primeras descripciones físicas suyas que se conocen.
La llegada a las afueras de Yatrib: Quba
Antes de entrar oficialmente en Yatrib, Mahoma se detuvo varios días en una aldea al sur de la ciudad llamada Quba. Allí se construyó la primera mezquita de la historia del islam, la mezquita de Quba, que sigue en pie hoy —ampliada y restaurada— en la Medina saudita actual, y es un destino de visita habitual para quienes viajan a Arabia Saudita para el hach o la umra. Tras esta parada, Mahoma entró en Yatrib, ciudad que a partir de entonces fue conocida en su honor como “Medina del Profeta”.
¿Cómo es esta ruta hoy?
Hoy, la distancia entre La Meca y Medina por la autopista moderna saudita es de unos 450 kilómetros, y se recorre en coche en unas cuatro o cinco horas — un trayecto que en aquella época, incluso por el camino directo, llevaba semanas. La cueva de Zaur también es hoy un destino popular entre peregrinos y aficionados a la historia islámica, aunque subir hasta ella —en una montaña empinada cerca de La Meca— sigue exigiendo una caminata de montaña real, no una simple visita.
¿Por qué se eligió una ruta más larga?
La distancia directa entre La Meca y Yatrib, por el camino habitual de las caravanas, es de unos 450 kilómetros. Pero la ruta real de la Hégira —con el desvío inicial hacia el sur y después el camino indirecto por el oeste— fue considerablemente más larga. Esa elección costó tiempo, pero probablemente salvó la vida de Mahoma y de Abu Bakr frente al complot de asesinato de Quraysh.
Para conocer la historia completa de esta migración —las presiones que la hicieron necesaria y la invitación de la gente de Yatrib— visita por qué el profeta Mahoma emigró a Medina. Para conocer las batallas que tuvieron lugar más tarde en esta misma región, lee también las batallas de la época de Mahoma en orden cronológico.
Fuentes
- Ibn Hisham (según la narración de Ibn Ishaq), As-Sīra an-Nabawiyya
- Martin Lings, Muhammad: His Life Based on the Earliest Sources
- Encyclopaedia of Islam, Brill