El imam Husayn murió el día de Ashura (10 de muharram del año 680 d.C.) en una batalla desigual contra el ejército de Yazid en Karbala, junto con la mayoría de sus compañeros y los hombres de su familia. Fue el resultado de su negativa a rendirse o a jurar lealtad bajo coacción, mientras su campamento estaba sitiado y sin acceso al agua.
¿Por qué el ejército de Yazid cortó el agua a Husayn y a los suyos?
Días antes de Ashura, el ejército omeya, al mando de Umar ibn Sa’d, bloqueó el acceso de la caravana de Husayn al río Éufrates. La orden, ejecutada por Amr ibn al-Hajjaj, fue una de las medidas más duras del asedio: Husayn y sus compañeros, entre ellos niños pequeños, pasaron días sin agua suficiente. El objetivo del cerco era quebrar su resistencia física y psicológica para forzar la rendición.
Esta restricción de agua comenzó días antes del enfrentamiento armado y se prolongó hasta el propio día de Ashura, de modo que Husayn y su gente ya cargaban con hambre y sed extremas antes siquiera de entrar en combate. Según los relatos históricos, este bloqueo del agua se convirtió más tarde en uno de los símbolos centrales del sufrimiento de la familia de Husayn en la cultura del duelo chiita.
¿Qué ocurrió la noche anterior a Ashura?
Según los relatos históricos, la noche previa a la batalla Husayn dijo a sus compañeros que quien quisiera podía marcharse esa misma noche, amparado por la oscuridad, y que nadie se lo impediría, porque no quería que nadie permaneciera a su lado por miedo o por obligación. Según esta tradición, ninguno de sus compañeros lo abandonó.
¿Cómo se desarrolló el día de Ashura?
La mañana del décimo día de muharram comenzó la batalla. El ejército de Husayn, de apenas unos 72 hombres, se enfrentaba a una fuerza de varios miles. Ese pequeño grupo no estaba formado solo por miembros de la familia del Profeta: lo acompañaban compañeros de distintas tribus árabes e, incluso según algunos relatos, hombres que habían estado antes en el bando contrario y se pasaron a Husayn ese mismo día, como Hurr ibn Yazid al-Riyahi. De acuerdo con los relatos tradicionales, los compañeros y familiares de Husayn salieron uno a uno a defenderlo y cayeron en el combate: entre ellos su hermano Abbas (que intentó traer agua para los niños), su hijo Ali Akbar y su sobrino Qasim. Según esta misma tradición, incluso su hijo de pecho, Ali Asgar, murió ese día.
Al final, el propio Husayn, de unos 54 años, quedó solo y cayó en la batalla. Según los relatos tradicionales, resistió hasta el último momento y, aun gravemente herido y exhausto, no se retiró del campo — un comportamiento que en todas las versiones del suceso, chiitas y no chiitas, se recuerda como muestra de su valentía.
¿Qué pasó después de Ashura?
Terminada la batalla, las mujeres y los niños que sobrevivieron en la familia de Husayn — entre ellos su hermana Zaynab y su hijo Ali ibn Husayn (que no había participado en el combate por estar enfermo) — fueron hechos prisioneros y llevados primero a Kufa y después a Damasco, la capital de Yazid. Los relatos históricos consideran los discursos que pronunció Zaynab durante ese cautiverio uno de los momentos clave para que la historia de Karbala llegara a las generaciones siguientes.
Según los relatos históricos, el cuerpo de Husayn y el de la mayoría de sus compañeros fueron enterrados en la misma Karbala, lugar donde más tarde se levantó el santuario del imam Husayn, en la actual ciudad iraquí de Karbala. La cabeza cortada de Husayn, junto con la caravana de prisioneros, fue enviada primero a Kufa y luego a Damasco — una práctica habitual en la época para exhibir poder y probar una victoria militar, pero que con las generaciones se convirtió en uno de los símbolos de la injusticia cometida contra la familia del Profeta.
¿Por qué se sigue recordando este suceso hoy?
Los historiadores no coinciden en algunos detalles precisos de aquel día — como el orden exacto en que cayeron los combatientes o el número exacto de soldados de cada bando — porque las fuentes primarias narran versiones ligeramente distintas. Pero el núcleo del relato —la resistencia de Husayn frente a la injusticia, incluso al precio de su vida— es común a todas las versiones, y es lo que ha convertido Ashura en uno de los episodios más importantes de la memoria colectiva chiita.
Cada año, en el día de Ashura, millones de chiitas en todo el mundo vuelven a contar esta historia, no solo como un recuerdo doloroso, sino como un modelo de resistencia frente a la injusticia, incluso cuando el precio es muy alto. A lo largo de los siglos, este relato se ha mantenido vivo de muchas formas distintas, desde sermones religiosos hasta representaciones rituales como el ta’ziyeh.
Para conocer las razones que llevaron a Husayn a tomar esta decisión, lee «¿Por qué el imam Husayn fue a Karbala?». Para saber dónde está Karbala hoy, consulta «¿Dónde está Karbala hoy?».
Fuentes
- Al-Tabari, Historia de los profetas y los reyes (Ta’rikh al-Rusul wa’l-Muluk)
- Ibn al-Athir, Al-Kamil fi’l-Tarikh
- Encyclopaedia of Islam, Brill