En el año 680, el imam Husayn ibn Ali partió rumbo a Kufa, no a Karbala. Su plan era responder al llamado de miles de personas que le pedían liderar la resistencia contra el gobierno de Yazid. Karbala se convirtió en el final del camino solo porque las tropas omeyas le cerraron el paso antes de que llegara a su destino real.
¿Por qué Husayn se negó a jurar lealtad a Yazid?
En el año 680, Muawiya —el califa omeya— murió, y su hijo Yazid lo sucedió. Según la costumbre de la época, se esperaba que los líderes y las figuras influyentes de la comunidad juraran públicamente lealtad al nuevo califa, un acto conocido como bay’ah. Husayn, que en ese momento era el imam de los chiitas y uno de los miembros más importantes de la familia del Profeta, se negó a prestar ese juramento.
Husayn consideraba que el gobierno de Yazid —conocido por una conducta que muchos contemporáneos juzgaban moralmente cuestionable, y cuya legitimidad no provenía de un consenso comunitario sino de una sucesión hereditaria— contradecía los valores que el Profeta y su familia habían defendido. Por eso, en lugar de jurar lealtad, abandonó Medina y se dirigió a La Meca.
Fue, en sí misma, una decisión de altísimo riesgo. Husayn tenía entonces unos 54 años y, como nieto del Profeta, gozaba de un respeto enorme en toda la comunidad musulmana; negarse abiertamente a jurar lealtad lo colocaba en franca oposición al poder central omeya. Aun así, el gobernador de Medina, encargado de tomarle el juramento, prefirió no presionarlo de inmediato precisamente por su posición, y esa breve ventana le permitió salir de la ciudad.
¿Por qué los habitantes de Kufa invitaron a Husayn?
Kufa (en el actual Irak) había sido, desde los tiempos del imam Ali, un bastión de apoyo a la familia del Profeta. En cuanto se supo que Husayn había rechazado el juramento a Yazid, miles de habitantes de Kufa le enviaron cartas pidiéndole que fuera a la ciudad para liderarlos y liberarlos del gobierno omeya.
Antes de partir él mismo, Husayn envió a su primo Muslim ibn Aqil a Kufa para verificar el respaldo real de la población. Muslim le informó que miles de personas estaban dispuestas a apoyarlo, y con esa información Husayn decidió emprender el viaje hacia Kufa.
La decisión se basó en evidencia concreta del momento, no en una aventura sin fundamento. Kufa había sido la capital del imam Ali durante su califato y seguía albergando una gran población de seguidores suyos. Para Husayn, aquel llamado masivo —que, según algunas fuentes, llegó acompañado de miles de firmas y cartas de respaldo— parecía una señal real de que era posible reorientar el rumbo político de la comunidad musulmana por la vía pacífica.
¿Por qué el apoyo de Kufa se desmoronó en el último momento?
Casi al mismo tiempo, Ubayd Allah ibn Ziyad —el nuevo gobernador de Kufa, nombrado por Yazid— quebró el respaldo popular a Muslim ibn Aqil mediante presión y amenazas. Muslim fue capturado y ejecutado antes de que Husayn llegara siquiera a Kufa. Husayn, que seguía en camino y desconocía lo ocurrido, continuó su marcha y se encontró, sin el apoyo que esperaba, frente a un contingente numeroso de las fuerzas de Ibn Ziyad.
El ejército omeya, al mando de Umar ibn Sa’d, interceptó la pequeña caravana de Husayn en una región llamada Karbala (en el actual Irak, cerca del río Éufrates) y le impidió tanto avanzar como regresar.
Según algunos relatos históricos, Husayn planteó incluso en ese momento propuestas de conciliación: entre ellas, regresar a Medina o dirigirse a una frontera lejana del imperio para combatir a enemigos externos en lugar de entrar en un conflicto interno. Pero Ibn Ziyad rechazó estas propuestas e insistió en que Husayn debía jurar lealtad formal a Yazid o ser obligado a rendirse por la fuerza.
¿Por qué Husayn no se rindió?
Aunque Husayn y sus seguidores (unos 72) se encontraban frente a un ejército de varios miles de hombres, Husayn se negó tanto a rendirse como a jurar lealtad bajo coacción. Según los relatos históricos, él entendía la situación como una elección entre guardar silencio ante la injusticia o resistir aun a costa de su propia vida. Esa decisión, que culminó en su martirio y en el de la mayoría de sus compañeros el día de Ashura (10 de Muharram), se convirtió en un símbolo perdurable de resistencia frente a la opresión.
Los historiadores no coinciden del todo en los detalles exactos de algunas de las negociaciones y propuestas intercambiadas en los días previos a Ashura, porque las fuentes más antiguas sobre este período se escribieron con distancia temporal y desde perspectivas distintas. Pero hay un punto común a todos los relatos: la decisión consciente de Husayn y sus compañeros de permanecer allí en lugar de huir o rendirse, una decisión que, como ya se mencionó, muchos historiadores consideran uno de los episodios más determinantes de la historia del islam.
Para conocer en detalle lo que ocurrió el propio día de Ashura, lee ¿Por qué fue martirizado el imam Husayn?. Y para ubicar Karbala en el mapa actual, consulta ¿Dónde queda Karbala hoy?
Fuentes
- Al-Tabari, Historia de los profetas y los reyes (Tarikh al-Rusul wa’l-Muluk)
- Ibn al-Athir, Al-Kamil fi’l-Tarikh
- Encyclopaedia of Islam, Brill